Hoy hace un año que un ángel dejó la tierra y se fue a vivir a una estrella… o al menos eso quiero creer. Hace un año que nos dejaste para siempre, y sigo aferrándome a la idea de que no te has ido, no del todo, no mientras aun te recordemos.
Fuiste fuerte, fuiste valiente… y me enseñaste la lección más importante de las hasta ahora aprendidas: a valorar la vida…
Dejé de mantener situaciones absurdas e hice frente a mis problemas. Aprendí a luchar por lo que verdaderamente merece la pena y a valorar a las personas que realmente están a mi lado.
Me gustaría decir que te recuerdo con una sonrisa. Y es cierto que muchas veces sonreímos recordando momentos a tu lado. Pero muchas otras no puedo evitar llorar de dolor, de rabia, de impotencia… por haberte perdido.
Dicen que el tiempo todo lo cura. Pero lo cierto es que no he dejado de pensar en ti en estos 365 días, que no ha dejado de doler. Igual es que, sencillamente ha pasado poco tiempo… o quizá es demasiado… sin ti….
Eras… eres una persona muy importante en mi vida. Y desgraciadamente hoy estás más presente que nunca.
Te quiero pequeña
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario